Bienvenida
Elena Torrens
Soy Consultora Certificada en Lactancia Materna IBCLC L-310109, enfermera experta en neonatos, prematuros, bajo peso y situaciones especiales. Técnico Especialista en Educación Infantil y Crianza. Mamá de 4 hij@s amamantados.
Servicios
Entre mi cartera de servicios puedes encontrar asesoramiento en:
Asesorías personalizadas
Asesorías personalizadas a domicilio, presencial en mi consulta u on-line:
Realizo consultas personalizadas para dar respuesta a tus dudas o necesidades. Mi atención está basada en la evidencia y con información actualizada. Mis servicios
abarcan desde el embarazo hasta el destete. Pueden ser asesorías a domicilio, presenciales en mi propia consulta o video consultas on-line; me adapto a lo que te sea más cómodo. Mi objetivo es dar respuesta a tus inquietudes y que puedas disfrutar de tu lactancia, siempre respetando y escuchando tus deseos.
Lo primero que hago es realizar una anamnesis (valoración exhaustiva) de tu caso en particular, tanto de tu bebé como de tu lactancia. Escucho tus inquietudes, tus necesidades y tus deseos y en base a ello ofrezco diferentes herramientas y posibilidades de actuación para elaborar un plan de actuación personalizado.
Crisis de lactancia
La lactancia materna no es blanca ni negra, es multicolor y no podemos olvidar que tiene una gran escala de grises. Le corresponde a cada mujer escoger el color que mejor se adapte a las circunstancias que está viviendo. Su entorno, su situación y sus deseos son fundamentales a la hora de tomar decisiones.
Existen momentos en los que sostener y continuar con la lactancia se hace cuesta arriba y suele coincidir, en la gran mayoría de los casos, con las temidas crisis de lactancia. Cada una de ellas tiene una serie de características según la edad del bebé, su desarrollo y la situación en particular de cada madre/familia. Si necesitas entender porqué se dan estas crisis, comprender que cada una de ellas tiene una razón por la que se da y cómo actuar en consecuencia para que sea más fácil transitarla, contacta conmigo. Puedo acompañarte en este proceso, tanto en domicilio, como en consulta como online o por teléfono.
Poca ganancia de peso
Bebé con poca ganancia de peso. Suplementos sí o no, cómo y cuando
Una de las preocupaciones que más inquietud genera a las madres es el peso de su bebé. Si tienes dudas sobre ello o tu bebé no está ganando peso de manera adecuada es importante que un profesional sanitario formado y actualizado valore la situación. No dudes en contactar conmigo si este es tu caso. Tras una anamnesis exhaustiva de la situación, podré indicar si es o no necesaria la suplementación, establecer un plan de actuación y un seguimiento acorde a la evolución del peso de tu bebé. Te explicaré los distintos métodos de suplementación, los pros y contras de cada uno de ellos con el objetivo de que seas tú quien decida cómo proceder. No se trata de lograr una lactancia de libro sino una lactancia que te aporte tranquilidad y bienestar.
Talleres
La maternidad requiere tribu. Es necesario sostener y acompañar a las familias en este momento tan trascendental y desconcertante como es el nacimiento de un hij@. La soledad que siente una mujer cuando se convierte en madre, la incertidumbre con la que se encuentra, la ambivalencia en la crianza y la falta de sororidad en nuestra sociedad patriarcal me ha impulsado a realizar talleres y encuentros en los que las familias y las madres lactantes encuentren un lugar donde poder compartir sus miedos sin juicio, donde podamos hablar de maternidad y crianza con normalidad. En cada encuentro abordaremos temas tan interesantes como lactancia y sueño, lactancia e incorporación al trabajo, crisis de lactancia, hitos del desarrollo, alimentación complementaria. El objetivo de
estos talleres-encuentros es crear una red de mujeres donde poder compartir nuestras inquietudes, empoderarnos y sentirnos sostenidas. En todo momento estaréis acompañadas por mí, escuchando vuestras dudas y necesidades y brindaré información y herramientas y alternativas actualizadas y basadas en la evidencia. Si quieres más información sobre estos encuentros, escríbeme o llámame.
Acerca de mí
Consultora & Asesora de lactancia
Desde hace más de 15 años acompaño a familias en su proceso de maternidad/paternidad y lactancia. Por ello he podido comprobar la escasez de profesionales formados para sostener y acompañar a las familias en este momento tan trascendental y desconcertante como es el nacimiento de un hij@. La soledad que siente una mujer cuando se convierte en madre, la incertidumbre con la que se encuentra, la ambivalencia en la crianza y la falta de sororidad en nuestra sociedad patriarcal me ha impulsado a seguir con este proyecto todavía con más fuerza y darme a conocer a través de las RRSS y a través de esta web.
Preguntas frecuentes
Mi hijo aumenta poco de peso
La preocupación por el peso es muy frecuente entre las madres que dan el pecho. No saber la cantidad exacta que está tomando el bebé puede generar cierta incertidumbre. En la mayoría de los casos todo está funcionando bien y el niño está adecuadamente alimentado. Para valorarlo debemos tener en cuenta que:
· La mayoría de las gráficas de peso y longitud de que disponemos actualmente están confeccionadas con niños que en su mayoría fueron alimentados con biberón y constituyen solo una ayuda orientativa. Los bebés alimentados con leche artificial son más gorditos que los amamantados.
· La OMS ha confeccionado gráficas a partir de niños alimentados óptimamente al pecho y éstas son más adecuadas para valorar el crecimiento de los lactantes. Están disponibles en: http://www.who.int/childgrowth/standards/es/
· Para valorar si un lactante está adecuadamente alimentado con lactancia materna exclusiva es más importante la valoración clínica del niño: su aspecto, vivacidad, si moja 4-5 pañales diarios,… Y tener en cuenta el crecimiento a lo largo del tiempo, que el peso en un momento determinado. Como cifras orientativas, aproximadas, se puede considerar que hasta las 6 semanas de edad la ganancia de peso es de unos 20-30 g/día. Pero siempre se deben comparar con los estándares de crecimiento de la OMS, que incluyen tablas de velocidad de incremento de peso, según sexo y peso al nacimiento (http://www.who.int/childgrowth/standards/w_velocity/en/)
· El crecimiento del niño debe controlarlo un profesional sanitario formado en lactancia. No es una buena idea pesar al niño a menudo en la farmacia porque puede inducir a error y generar preocupación infundada.
No tengo suficiente leche
Muchas madres os preguntáis si tendréis suficiente leche para alimentar a vuestros hijos/as. Es curioso que hace más de 100 años, nuestras ancestras no dudaban de su capacidad para lactar y en la actualidad, habiendo más estudios y evidencia, muchas madres creen que no tiene la leche suficiente para alimentar a su cría. Déjame que te diga que las madres lactantes producen la cantidad exacta de leche que necesitan sus bebés si el agarre es correcto y la lactancia es a demanda. Cuando una madre cree que tiene poca leche, lo habitual es que se trate de alguno de los siguientes casos:
· La posición del niño o el agarre del pecho no es adecuado. Hay leche, pero el bebé no la puede obtener. A la larga, como el bebé no vacía bien las mamas, éstas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Puede haber dolor al mamar o grietas. Es necesario corregir la posición y/o el agarre. De ahí la importancia de un buen asesoramiento durante el embarazo para prepara tu lactancia. Lo ideal es que alguien experto en lactancia evalúe la toma y ayude a corregir la postura si no es la adecuada. Para ello tengo el taller de “Prepárate para la lactancia: Tips para iniciar con buen pie tu lactancia”. Aquí podríamos poner el enlace que envía directamente al servicio talleres…
· El bebé mama menos de 8 veces al día o se limita la duración de la toma. En estos casos, en los que el bebé no mama a demanda, le será difícil tomar toda la leche que necesita.
· La madre comenta que no se nota «la subida» y duda de que tenga suficiente. Las primeras 48 horas el bebé se alimenta del calostro de su madre. Éste es un líquido espeso, amarillento y especialmente diseñado para los primeros días, pero casi ninguna madre lo ve salir del pecho incluso apretándoselo. Por otro lado, tras la subida, muy pocas madres notan que la leche sale a chorro o que mojan los empapadores y sin embargo, la mayoría producen la leche que su bebé necesita. A partir del tercer día, si el bebé mama de forma adecuada, más de 8 veces al día y hace 3 o más deposiciones y micciones al día, se está alimentando correctamente. A medida que va creciendo, el niño tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente. Como el cambio se produce bruscamente, muchas madres creen que no se alimenta adecuadamente o que deja el pecho tan pronto porque tienen menos leche. Si el niño está tranquilo y feliz y moja más de 5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita.
· El bebé ha crecido bruscamente y necesita más leche. En estos casos estamos claramente frente a las crisis de lactancia o brotes de crecimiento. Para saber más sobre ello puedes acceder a este link. Aquí pondremos un link que envía directamente al servicio de crisis de lactancia con una pequeña explicación
Recomendaciones:
· Para amamantar a demanda, el bebé tiene que mamar siempre que él quiera. Es conveniente ofrecerle el pecho cuando «busque», gruña o se chupe los dedos, sin esperar a que llore de hambre.
· El bebé se coge bien al pecho cuando abarca el pezón más un buen bocado de areola con la boca. De ese modo vacía bien el pecho. Tienes más información sobre ello en la sección de “agarre”. Poner link
· Es importante que mame todo el tiempo que quiera del mismo pecho, porque la leche del final tiene más grasa (más calorías). Si quiere más, se le puede ofrecer el otro pecho después de haberle ofrecido el mismo y comprobar que no lo quiere.
· Si mama a menudo (mínimo 8 veces al día), la estimulación mediante la succión del pecho asegura el funcionamiento de las hormonas de la lactancia, especialmente durante las primeras semanas.
· Los bebés maman para alimentarse, pero también para consolarse y para sentirse protegidos y queridos. Si le ofreces el pecho siempre que lo desee, aunque no sea por hambre, es una buena decisión y favorecerá un apego seguro.
· El pecho necesita el estímulo de la boca del bebé para fabricar leche. Si se le pone el chupete muy a menudo, disminuye el número de estímulos al pecho y puede dar lugar a una disminución de la producción de leche. Si además el bebé es muy pequeño, puede confundir la forma de cogerse al pecho.
· Puede resultar útil emplear un sacaleches para vaciar mejor los pechos y estimularles a que fabriquen más leche. En mi taller sobre extracción, manipulación y conservación de leche materna tienes más información que te puede ayudar
· Si el bebé está contento, duerme tranquilo 1-2 horas seguidas y no parece enfermo, además moja los pañales en cada toma y realiza varias deposiciones es signo de que toma suficiente leche.
· Si el bebé moja menos de 5 pañales al día (con los pañales superabsorbentes es más difícil de valorar) o la orina es muy concentrada, es posible que esté tomando poca leche y sería conveniente consultar con un experto en lactancia.
Mi hijo se queda con hambre y cómo puedo saber que come lo suficiente
¿Cómo puedes saber si tu hijo se queda con hambre y está comiendo lo suficiente? Existen signos que es importante conocer para dar respuesta a estas preguntas.
· El peso. Es probablemente el mejor indicador de que tu bebé está comiendo lo suficiente. Debes asegúrate que se valora el aumento de peso utilizando las curvas de crecimiento adecuadas. Ver la pregunta “mi hijo/a aumenta poco de peso”. En los primeros días tras el parto, todos los bebés (o la inmensa mayoría), pierden peso. Es algo fisiológico (normal) y hacia el segundo y tercer día suelen comenzar a ganar de nuevo, recuperando el peso al nacimiento en torno a los 10-15 días de vida.
· Las micciones (los pipis). El número de micciones puede indicarnos si un bebé está bien hidratado y está comiendo bien. Al principio hacen poco pis y progresivamente van mojando más pañales al día. Así, lo habitual es que el primer día hagan una micción, el segundo día de vida 1 ó 2 y el tercer y cuarto día entre 2 y 4. A partir de entonces suelen mojar más de 5 pañales al día. Cuando la orina está muy concentrada, puede adquirir un color anaranjado o rosado; son los uratos. Esto suele ser normal los primeros 2-4 días de vida, pero si aparecen más tarde suelen indicar que el bebé no come lo suficiente y habrá que valorar la situación.
· Deposiciones (las cacas). La primera deposición del recién nacido se llama meconio. Es una deposición oscura y espesa. Progresivamente las deposiciones van cambiando, son las llamadas deposición de transición, hasta convertirse en la típica deposición del recién nacido: consistencia blanda/líquida con grumos y de color amarillo mostaza. Pasados los primeros días de vida (3-5 días), lo habitual es que realicen más de tres deposiciones diarias. Y hacia el final del primer mes van haciendo menos al día, incluso pueden pasar varios días sin hacer deposición.
· El comportamiento del bebé. Mediante su comportamiento podemos saber si está comiendo o no suficiente. El recién nacido realiza entre 8 y 12 tomas al día y es habitual que las tomas sean largas pues se tienen que adaptar a mamar, se cansan… así que puede parecer que están todo el día enganchados. Sin embargo, un bebé que come lo suficiente se suelta en algún momento del pecho, duerme entre tomas y está tranquilo.
Entonces, dicho todo esto ¿Qué signos pueden indicar que mi bebé se queda con hambre?
· No hace suficiente micción o deposiciones. Los primeros días, los bebés manchan poco los pañales y progresivamente más. Así, si mojan menos pañales de lo que es habitual para su edad (1 el primer día, 1-2 el segundo, 2-4 los días siguientes o menos de 5-6 a partir del 5º día de vida), debemos asegurarnos de que el bebé está comiendo bien. En el caso de las deposiciones, un bebé menor de 20 días que no hace deposición a diario debe ser valorado, porque puede ser que no esté comiendo bien.
· Está muy adormilado, cuesta mucho despertarle, o por el contrario está irritable, se despierta enseguida y quiere estar constantemente enganchado al pecho. Estos comportamientos pueden producirse por otras circunstancias, pero conviene que nos aseguremos de que el bebé está comiendo bien.
· No gana peso suficiente.
Como he comentado antes, los primeros días es habitual que los bebés pierdan peso y lo recuperen hacia el 10-15º día de vida. Si un bebé pierde más del 8-10% y/o no recupera el peso al nacimiento a las 2 semanas de vida, deberá ser valorado para descartar que no esté comiendo suficiente. De igual manera, un bebé que gana menos de 20 gramos al día (no es necesario pesarlo a diario, sino que podemos ver la evolución semanalmente) durante las primeras 6 semanas de vida, también necesarita valoración para ver si está comiendo bien.
Puedo fumar o beber alcohol si estoy amamantando
¡Debemos tener en cuenta que ambas son drogas legales, aunque drogas! Abandonar estos hábitos es lo mejor para tu salud y la de tu hijo/a. Además, los niños/as aprenden del ejemplo que les ofrecemos, de manera que la maternidad es una buena oportunidad para dejarlo.
Tabaco y lactancia. Está comprobado que la nicotina pasa a la leche materna, pero no en niveles que puedan ser tóxicos para el bebé. Por el efecto estimulante de la nicotina, los hijos de madres fumadoras pueden tener dificultades para conciliar el sueño, por lo que si la madre fuma debe evitar hacerlo en las horas que preceden a la hora habitual de su siesta o la de su sueño nocturno. Pero lo más perjudicial es el humo que respira el lactante, que le ocasiona mayor predisposición a sufrir el Síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS) y a padecer infecciones respiratorias, asma y otitis. Si bien lo mejor es no fumar, aun fumando mucho, es preferible dar el pecho, ya que la leche materna protege de las infecciones al lactante y contrarresta en parte los efectos perjudiciales del humo del tabaco. Aunque no está del todo comprobado, se cree que la nicotina en exceso puede inhibir la producción de leche.
Consejos para la madre fumadora durante la lactancia
· No fumar dentro de la casa y mucho menos en el ambiente en donde está el bebé.
· Fumar lo menos posible.
· Dar el pecho, pues está comprobada su acción protectora contra las infecciones respiratorias causadas por el tabaco.
· Tratar de fumar lo más alejado posible (en tiempo) de cada toma, lo ideal sería no fumar por lo menos 2 horas antes de cada toma y a ser posible, hacerlo justo tras la toma.
Alcohol y lactancia. El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. Aunque el nivel de alcohol en la leche es muy bajo, el olor que toma la leche es muy fuerte, alcanzando el máximo entre los 30 y 60 minutos después de haber consumido la madre alguna bebida alcohólica, lo que puede motivar que el lactante rechace esta leche.
Algunos estudios muestran que el alcohol inhibe la secreción de prolactina (hormona que interviene en la producción de leche) durante unas dos horas.
Los efectos del alcohol sobre el niño/a amamantado están directamente relacionados con la cantidad de alcohol que consume la madre. Una dosis de alcohol mayor de 0,5 gr/Kg puede producir sedación y disminución de la producción de leche. Esto equivale a 200 cc de vino, 500 cc de cerveza o 60 cc de licor.
Es muy importante no beber NADA de alcohol al menos durante los primeros 6 meses. Después de estos meses cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) aunque siempre alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky. El mito popular de que un vaso de cerveza al día aumenta la producción de leche no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye.
Tengo los pezones invertidos, podré dar el pecho
La forma del pezón no suele representar un problema para la lactancia o, dicho de otro modo, la forma y el tamaño de los pezones no es un indicador de éxito o fracaso de la lactancia, eso lo determina un buen agarre, correcta posición y la libre demanda.
En la mayoría de las ocasiones se trata de pezones planos pero elásticos, que pueden estirarse al agarrarlos con los dedos y tirar un poco hacia afuera. Normalmente, estos casos se resuelven poco a poco y no plantean dificultades para la lactancia. Conviene que sepas que puede ayudarte esperar a que el bebé abra mucho la boca y agarre así un buen «trozo» de pecho dentro de su boca. De esta forma, al iniciar la succión el bebé crea un vacío y el pezón va saliendo poco a poco. En ocasiones y tras haber probado el agarre espontáneo, el uso de una pezonera en estos casos estaría justificado, aunque después puede ser difícil retirarla y que el niño se agarre directamente al pecho.
Cuando se trata de un pezón invertido «verdadero», no protráctil, en los que puede haber adherencias (al apretar alrededor de la aréola se hunde hacia dentro del pecho y no puede estirarse), es más difícil conseguir que el niño se agarre bien, pero no imposible. Se puede probar a utilizar pezonera los primeros días. En algunos casos se consigue que el bebé aprenda a agarrarse y vaya formando algo de pezón, pero en otros si la lactancia no es posible directamente al pecho y es necesario recurrir al sacaleches para vaciar los pechos y ofrecerle después la leche extraída al bebé por el método que se prefiera, es lo que conocemos como lactancia materna diferida.
Puedo darle chupete a mi bebé
El bebé que toma pecho no necesita chupete y al menos durante las primeras semanas de vida, es mejor no ofrecerlo, porque el chupete hace más difícil que aprenda a mamar
de forma eficaz. El uso del chupete en los primeros días o semanas puede ser la causa de grietas y dolor en el pezón e incluso, de falta de ganancia de peso.
Cuando el niño ya es más mayorcito y la lactancia está bien instaurada (se coge bien, no hay dolor, succiona con energía, duerme periodos de 2, 3 ó 4 horas, orina mucha cantidad y gana bien de peso) no suele haber problemas porque utilice el chupete alguna vez, aunque es de esperar que lo rechace y prefiera a su mami calentita que huele tan bien a leche, antes que a un pedacito de plástico.
Algunos estudios encuentran que los bebés que usan chupete maman durante menos meses que los que no lo hacen. El chupete puede ser una de las causas por las que una madre note que tiene menos leche. Es importante recordar que las madres producimos leche a través de varios mecanismos: cuando el bebé vacía los pechos y cuando el bebé succiona del pecho, aunque no sea para comer. El bebé necesita succionar para tranquilizarse y estas pequeñas tomas «no nutritivas» son un estímulo excelente para asegurar una adecuada producción de leche durante los 2 primeros años de vida. Conviene recordar que cada vez que se le ofreces el chupete al bebé es un estímulo que pierde el pecho, por ello el chupete debería relegarse a situaciones aisladas (cuando la madre está ausente, cuando está conduciendo, etc.)
También se sabe que el empleo del chupete puede condicionar un mal desarrollo del sistema muscular y óseo de la boca y de la cara, y contribuir a problemas con los dientes en el futuro. No obstante, y ahora que tienes la información necesaria en relación al uso del chupete, sólo a ti te corresponde decidir si deseas dárselo o no. Cada situación y contexto es diferente, estoy segura de que tu decisión se basará en lo más adecuado para la familia.
Puedo compartir la cama con mi bebe. Colecho
En español, la palabra colecho no distingue entre dormir en la misma cama con el bebé o hacerlo en una cuna de colecho o cuna sidecar, en inglés en cambio sí que se diferencia: “Co-sleeping”, sería dormir en proximidad con el bebé, pero no necesariamente en la misma cama, y “bed-sharing” sería compartir la misma cama.
La opción de adosar una cama o cunita a nuestro colchón (con las medidas de seguridad correctas) es una opción intermedia que las familias escogen, sobre todo las primeras semanas, o en caso de no cumplir con todos los requisitos de seguridad para un colecho seguro.
El hecho de que el bebé se despierte por la noche con facilidad y pida el pecho o estímulo disminuye el riesgo de que sufra bajadas del azúcar corporal (hipoglucemia) y asfixia (apnea). Por otro lado, la leche materna facilita que el niño coja el sueño de nuevo, en parte porque contiene triptófano, una sustancia que actúa en el cerebro como inductor del sueño.
En toda la historia de la humanidad los niños han dormido con sus padres. Esta práctica se llama colecho cuando se comparte la misma cama. El contacto continuo favorece el desarrollo del vínculo afectivo, el bienestar del bebé, el desarrollo neuronal y la capacidad de respuestas adecuadas ante situaciones de estrés. Estudios recientes demuestran que la cercanía del niño y la madre facilita el mantenimiento de la
lactancia materna y que ésta tiene un efecto protector frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.
El patrón de sueño va cambiando a lo largo de los primeros años de vida. En general, las horas de sueño y los despertares nocturnos van disminuyendo, si bien existen amplias diferencias individuales. Cuando el niño se despierta por la noche, en ocasiones con pesadillas, asustado y agitado, busca refugio y consuelo junto a sus padres, sobre todo a la madre, en quienes tiene depositada su confianza afectiva. Hay que conocer los patrones normales de sueño para aceptarlos mejor. También hay que saber que no hay soluciones mágicas para evitar los despertares nocturnos y que el sentido común debe primar.
La decisión de dormir con los hijos/as es una opción de los padres. Tal decisión va ligada a la cultura y a los deseos de cada familia. A los profesionales de la salud nos corresponde dar información sobre las recomendaciones para un colecho seguro.
¿Cuáles son las normas para un colecho seguro?
· El bebé debe dormir boca arriba, nunca boca abajo o de lado.
· El colchón debe ser plano y firme. No utilizar colchones de agua o aire.
· No se debe dormir en un sofá.
· Debes verificar que el bebé no pueda caerse de la cama ni quedar atrapado en ningún hueco.
· Evita el uso de almohadas, mantas con pelo, acolchados, cojines, almohadas antivuelco, peluches, lazos…
· Verifica que nada pueda cubrir la cabeza del bebé.
· Evitar arropar o abrigar al bebé en exceso.
· No duermas en la misma cama si eres fumadora o si tu pareja lo es.
· No fumes nunca en la habitación.
· No duermas con el bebé si has consumido alcohol, drogas, somníferos o medicación que alteren el nivel de conciencia y tu capacidad de reacción.
· No compartas la cama si tienes alguna enfermedad que disminuya el nivel de respuesta, como diabetes o epilepsia inestable.
· No coleches si estás muy cansada o si alguno tiene fiebre.
· No permitas a las mascotas compartir la cama con el bebé.
Además, recuerda:
1. Hay más incidencia de SMSL en bebés prematuros o de bajo peso (compartiendo cama)
2. La lactancia materna es un factor protector del SMSL
Me incorporo al trabajo remunerado, como puedo seguir amamantando
Lo cierto es que cada vez más madres me preguntais cómo mantener la lactancia materna más allá del permiso de maternidad y desgraciadamente os tengo que decir que no es fácil y todo dependerá de las circunstancias que te rodeen.
Para poder trabajar fuera de casa y mantener la lactancia materna la mujer necesita principalmente: INFORMACIÓN, CONFIANZA y APOYO.
La edad del bebé y las condiciones laborales son fundamentales. No es lo mismo dejar a un bebé de apenas 4 meses, 6 meses o 12 meses en adelante. El tipo de trabajo, el lugar y los horarios son un factor determinante sobre las pautas a seguir y requiere realizar un plan personalizado. Tener un horario partido o intensivo, jornada completa o reducida, que el trabajo esté lejos o cerca de casa, tener la posibilidad de que te acerquen a tu hijo/a al trabajo o salir para amamantarlo en otro lugar puede marcar una gran diferencia
Si la lactancia directa es inviable, existe la opción de mantener la lactancia materna de manera diferida (extraerse la leche y que se la administre otra persona). Para ello necesitarás conocer los diferentes métodos para sacarse leche, tipos de sacaleches, como se conserva y se maneja de la leche materna extraída, qué recipientes son los adecuados, quién y cómo administrar la leche a tu bebé en tu ausencia. Y por supuesto tener la posibilidad de sacarte leche en tu lugar de trabajo en unas condiciones seguras de higiene e intimidad, si así lo deseas.
La realidad es que los buenos sacaleches son caros y no todas las mujeres se los pueden permitir. Para muchas mujeres sacarse leche en sus puestos de trabajo se convierte en una odisea, las mujeres autónomas también lo tienen muy complicado y otras no encuentran en su entorno más cercano el apoyo que se necesita para mantener la lactancia.
Te dejo por aquí unos cuantos tips para prepararte para ese duro día:
· Familiarizate con el sacaleches si no lo has usado antes y decide qué envases de conservación/congelación vas a usar
· Preparar los métodos de suplementación. Es recomendable probar más de uno, y decidir en base a las preferencias de tu bebé y de la persona que va a cuidar al bebé en nuestra ausencia. Puedes optar por Jeringa-dedo: se debe introducir el dedo meñique del adulto (limpio y con la uña bien recortada) en la boca del bebé, la palma de la mano hacia arriba, se estimula el paladar lo que produce la succión del bebé. En la comisura de los labios se pone la jeringa y se va administrando. Ideal para tomas puntuales o para bebés pequeños. Es recomendable alternar las comisuras de los labios, utiliza una comisura diferente en cada toma, para asegurar el correcto desarrollo de ambos lados de la boca. Vaso o cuchara: se apoya el vaso o la cuchara en el labio superior del bebé y permite así que este vaya lamiendo la leche, en bebés pequeños no se debe verter la leche dentro de la boca. El único desafío de este método es que, a veces, se derrama bastante leche. Es apta para bebés de cualquier edad. Vasito de inicio: hay dos tipos, lo que tienen una válvula antivuelco y los que no la tienen. Si no tienen la válvula, este método es ideal para bebés mayorcitos (más de 6 meses) que pueden agarrar el vaso y tragan sin dificultad. Si tienen la válvula antivuelco los bebés a partir de los
4 meses deben aprender a hacer el vacío, como bebiendo de una pajita para poder sacar la leche. Biberón: el biberón es el método más utilizado para realizar la suplementación. En el caso de querer dar la leche el bebé debe estar sentadito, se debe mantener el biberón lo más horizontal posible a fin de que sea el bebé el que regule la ingesta de leche y no se estrese. Esta manera de dar el biberón se conoce como método Kassing y es el más respetuoso con los ritmos del bebé.
· Puedes hacer un pequeño banco de leche para las emergencias, ya que un día la leche se puede derramar o el bebé puede tener más hambre de lo habitual. Aunque no es necesario almacenar grandes cantidades, mejor guardarla en pequeñas cantidades hasta comprobar cómo se va a comportar vuestro bebé mientras no estéis. Hay niños/as que rechazan las tomas hasta que vuelve su mamá o que con poquita cantidad se conforman, recuperando todo lo que no han comido una vez que regresáis a casa, ya que posiblemente esté “enganchado a la teta” ya no solo por hambre sino por apego y confort.
· Comprar una neverita para el transporte de la leche materna con sus correspondientes placas de frío
Si tienes más dudas, puedes asistir a alguno de los talleres que realizo sobre la vuelta al trabajo o concertar una cita online o presencial, estaré encantada de guiarte en este complicado momento.
En una toma, le ofrezco un solo pecho o los dos
Una de las dudas más frecuentes es si dar uno o dos pechos en cada toma. Algunos expertos abogan por ofrecer los dos, empezando siempre por el que fue el último la vez anterior (una cinta o señal en el sujetador puede servir de recordatorio), que en buena lógica debió quedar más lleno y conviene vaciar completamente. Aunque lo ideal es ofrecer primero aquel pecho que notes más lleno.
Con esta práctica, se estimulan ambos pechos, lo cual es muy interesante durante los primeros días. Así, se deberían ofrecer los dos pechos, pero sin olvidar que no debe limitarse la duración de la toma.
No obstante, es importante que el bebé mame todo el tiempo que quiera del mismo pecho; él será quien decida cuándo ha terminado con uno, porque se apartará cuando esté saciado. Si sigue con hambre, se debe volver a ofrecer el mismo pecho y, si no lo quiere, entonces continuar con el otro.
Ten en cuenta que un solo pecho es capaz de producir toda la leche que un bebé necesita. Hay madres que dan solo de un pecho en toda su lactancia, y están meses y meses sin ningún tipo de inconveniente.
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Si tenéis dudas con la lactancia y necesitáis asesoramiento, no dudéis en poneros en contacto conmigo, estaré encantada de acompañaros desde el respeto, priorizando vuestros deseos.


